lunes, 17 de agosto de 2015

Boom y crac del dólar. Irracionalidad del mercado


Boom y crac del dólar. Irracionalidad del mercado.
Por: Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña.
En un mundo, literalmente inundado de dólares, resulta altamente irracional que el precio del billete verde se haya elevado a los niveles en que se encuentra en este momento. La Reserva Federal de los Estados Unidos he impreso o inventado vía electrónica, miles de millones de dólares sin ningún respaldo productivo y manteniendo artificialmente bajas las tasas de interés, con la finalidad de financiar al gobierno americano, fomentando la compra de enormes cantidades de bonos gubernamentales.
Las enormes reservas monetarias de varios y diversos países como China y México se encuentran en dólares. China tiene una reserva monetaria de mas de 300 mil millones de dólares, y la de México, se acerca a los 200 mil millones de dólares.
Existiendo una excesiva oferta de dólares en todo el mundo, como se explica que se incremente su valor?... Eso solo tiene una explicación: especulación, lo cual nos lleva a un boom del precio del dólar como antesala de un próximo crac, que puede tardar aun algo de tiempo, o puede precipitarse repentinamente pronto.
Igual que paso con el crac del mercado inmobiliario y del mercado bursátil en el 2008.
Según los “expertos” los “mercados” tienen la capacidad de ajustarse automáticamente según las “leyes económicas”.
Pero, eso seria así, suponiendo que no existieran los grupos de multimillonarios que agazapados, desde las sombras mueven los mercados a su antojo, para beneficiarse, sin importar a quien perjudiquen.
Podemos revisar la historia de la especulación y recordar los distintos booms que han precedido a los correspondientes cracs que han dejado en la calle a millones de personas.
Así fue con el boom de los tulipanes en Holanda de 1618 a 1648, el boom inmobiliario del 1853 a 1868, el boom de las propiedades inmobiliarias en el estado de la Florida en 1920, el boom de la bolsa de valores de NY de 1926 a 1929.
El boom y crac de las bolsas de valores de Estados Unidos y de México en 1987.
El boom y crac inmobiliario del 2008 que afecto a Estados Unidos y a Europa.
Pero desde luego existen innumerables casos más que para relatar se necesitaría escribir un libro de un volumen extraordinario.
Tal como sucede en las pirámides, en las empresas piramidales y en la bolsa de valores, los que llegaron primero, son los únicos que ganan.
Recuerdo el boom de 1987 en México, después de tener la bolsa de valores ganancias especulativas de casi un 10 % mensual durante unos 3 años, mucha gente se apresuró a sacar su dinero que tenia en fondos de plazo fijo, vendieron su auto, su casa u otros bienes para invertirlos en la bolsa, creyendo que los precios de las acciones seguirían subiendo al infinito, hasta que en octubre de ese fatídico 1987 llegó el crac, perdiendo millones de mexicanos sus ahorros y sus bienes.
No así los tiburones millonarios que ya habían salido a tiempo del mercado vendiendo sus posición de acciones.
Así paso durante varios años previos al 2008, cuando la gente compraba, refinanciaba y vendía y volvía a comprar casas, creyendo que el incremento del valor de los bienes inmuebles crecería al infinito. Luego vino el crac.
Así ahora, mucha gente compra y compra dólares, un papel prácticamente sin valor, pues no existen ni oro, ni bienes que respalden al billete verde. Mientras mas sube, la gente mas compra creyendo de manera irracional, que subirá hasta el infinito.
Pero tarde o temprano, cuando ya hayan salido del mercado los grandes tiburones financiaros y se pierda la confianza en el dólar, vendrá la amarga verdad: el dólar valdrá poco o casi nada.
Es inexplicable que estos booms y cracs artificiales se repitan tantas veces, y la gente no aprenda ni entienda que son el productos de un comportamiento irracional o de una histeria colectiva provocada por grandes inversionistas para despojar a los pequeños y medianos ahorradores, quienes completamente desprotegidos caen en las trampas urdidas por los depredadores financieros como Soros y muchos otros.